Aceites de Oliva Virgen Extra calidad PREMIUM

Aceite de Oliva y Frutos Secos

Mucho más que una combinación deliciosa

Un estudio demuestra que estos productos ayudan a preservar la función cognitiva en personas mayores sanas.

Son bien conocidos los beneficios de una alimentación saludable frente a los infartos o los ictus, apoyados por evidencias científicas cada vez más contundentes. 

El estudio más ambicioso realizado en España sobre este tema, con datos de 7.500 personas, denominado Predimed, ponía de manifiesto ya en el año 2013 que cuando la ya de por sí protectora dieta mediterránea se refuerza con aceite de oliva virgen extra o frutos secos, el riesgo de sufrir accidentes cerebrales disminuye hasta un 30%.

Dos años después, en la primavera del año 2015, los mismos autores del trabajo anterior, dirigidos por Emilio Ros, del Hospital Clínic de Barcelona, han concentrado su atención en otro aspecto: la función cognitiva entre las personas mayores. Las conclusiones de su trabajo establecen que una misma dieta enriquecida con aceite de oliva virgen extra o nueces ayuda a prevenir la merma de facultades mentales por envejecimiento en población sana.



Este estudio publicado en Mayo de aquel año en JAMA Internal Medicine comparaba por primera vez la evolución de personas a las que se les ofreció una dieta enriquecida frente a la de otra población de control a las que se ha evaluado tanto al principio como al final del estudio, de cuatro años de duración.

Para establecer la comparación, se seleccionó a un primer grupo de 115 personas a las que les suministró un litro por semana de aceite de oliva virgen extra y un segundo grupo de 147 que consumieron una ración de 30 gramos diaria de una mezcla de nueces (15 gramos), avellanas y almendras. Al grupo de control formado por 145 personas, únicamente se les recomendó disminuir el contenido en grasa de su dieta. 

Las capacidades cognitivas se midieron mediante una batería de nueve test neuropsicológicos.

Al finalizar el estudio, los investigadores constataron que las personas que siguieron la dieta mediterránea reforzada con aceite de oliva virgen extra o frutos secos presentaban mejor capacidad cognitiva que las del grupo de control, entre las que se evidenció mayor merma en la función cerebral. 

Así, el estudio evidenció que los que consumieron frutos secos conservaron mejor su memoria (medida con pruebas como memorizar siete palabras y recordarlas transcurridos tres minutos), y que los que tomaron aceite de oliva virgen extra, preservaron mejor su la función ejecutiva (siendo por ejemplo más rápidos a la hora de unir con un trazo 12 números dispuestos al azar en un papel). 

Esta mejora de la función cognitiva se reveló independiente de aspectos como la edad o el sexo de los participantes (de los 447 integrantes del estudio, 223 eran mujeres). “En ambos casos las dietas que incluyeron suplementos de aceite de oliva virgen extra o frutos secos ofrecieron resultados significativamente mejores que los del grupo de control” afirmaba el doctor Ros.

Es importante tener en cuenta, tal y como subrayan los investigadores,  que estos resultados son efectivos en una población sana, como estrategia preventiva, pero que no deben ser entendidos nunca como un tratamiento para frenar los efectos de un proceso de demencia cuando ya ha comenzado a manifestar sus síntomas. 

Sin entrar en el detalle del mecanismo de acción preventivo del aceite y de los frutos secos, los investigadores asocian estos beneficiosos efectos a la gran cantidad de agentes antiinflamatorios y antioxidantes de estos productos. Así, no observaríamos estos efectos con aceite de oliva refinado, sino con aceite de oliva virgen extra -“puro zumo de oliva”, en palabras de los investigadores-, muy rico en polifenoles. Algo parecido a lo que sucede con las nueces, en cuanto a sus propiedades, que son el segundo alimento vegetal con mayor poder antioxidante.

No cabe duda que una alimentación saludable es una de las mejores defensas de nuestro organismo para la prevención del deterioro físico.



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